

Algo sobre mi: alrededor de mis 12 años de edad, conocí un taller de cerámica. Mis padres inquietos en conocer las distintas artes, dieron con este ceramista aficionado cerca de donde viviamos. Al ingresar al taller lo primero que vi, fué alguien trabajando en el torno. A partir de ese momento quedé impactado con lo asombroso de la transformación del material. Claro que no sabia lo trabajoso y lo persistente que debia ser para lograr al menos dominar la arcilla.
Eran tiempos donde no existía la información y el entretenimiento de hoy. Quizás el hecho de aburrirse fácilmente en aquellos años, me llevó a buscar en la ceramica, la musica o la pintura el hacer lo que sea para no caer en la tan temida frease: – estoy aburrido!!-
Comencé unas clases con un profe y muchas mas personas en un taller en Chacarita Bs As.
Viajaba en colectivo todos los sabados a la mañana casi una hora de ida, y otra de vuelta para esas dos horas en un universo magico pero desconocido hasta el momento. Cuando pensaba que el torno era lo que más me gustaba, conocí las distintas arcillas, las horneadas de todo tipo, los esmaltes la química!! Este mundo es infinito pensé… y lo es.
Luego vino la escuela de cerámica …
Estuve en dos escuelas de cerámica. Pasé algunos años conociendo muchas personas y las distintas miradas sobre la ceramica en general, mientras ya hacia piezas y vendia.
Pero la realidad es que donde aprendí mas, es en el trabajo diario. Dias, meses, años de pruebas y mas pruebas durante toda mi adolescencia. Es trabajando donde disfruté y cometí infinidad de errores ( algunos muy interesantes) que me sirvieron para encontrar lo que queria hacer en ese momento: Jarrones, teteras, tazas y de todo un poco.
A principios de los 2000, comencé a fabricar vajilla a una escla mediana. Diseñaba y posteriormente mandaba realizar la matriceria y molderia para lograr mas rapidez y produccion pero siempre haciendo diseño.
Esta etapa, aunque aprendí mucho de verdad, no fue muy satisfactoria. Duró hasta el 2015 aproximadamente. El trabajo en serie logró alejarme del placer de modelar la arcilla. Con el tiempo me sentí desconectado y con la sensación de estar desvalorizando el material y el oficio ceramista.
Existe un momento en el trabajo con el barro, donde me siento en el momento y lugar perfecto. Algo dificil de explicar, pero facil de reconocer cuando sucede.
Por suerte nunca dejé de hacer torno mucho tiempo. Y eso me mantuvo vivo en la ceramica! Esto no significa que hacer muchas piezas iguales esté mal: solo que a mi no me hizo bien…
Asi que un poco por esto ultimo y un poco por los vaivenes economicos del pais, decidi cerrar y comenzar a dar clases. Algo que habia hecho intercalado con el trabajo durante algun tiempo. Y fue y es algo que me dá mucho placer y satisfacción: el poder transmitir lo poco o mucho que aprendí en casi 35 años de trabajar la arcilla. Al dia de hoy no estoy dando clases pero espero volver pronto. ..
En los ratos libres, mientras daba clases en el taller, bocetaba y practicaba mucho. Y cuando digo mucho, digo hacer varias piezas de las cuales casi en su totalidad, eran deshechadas. La práctica, la paciencia y la persitencia, es una parte imporrantísima en mi trabajo. Claro que no siempre se logra…
En cada horneada que hacia para mis alumnos y alumnas, probaba con distintas formulas para lograr este color que hoy uso en todas mis piezas. La investigacion y la prueba y error tanto en piezas como en la decoracion, me llevó unos tres años. Parece mucho, pero en realidad no lo es. Es parte de una identidad que busqué siempre para mi trabajo. Y hoy estoy muy conforme con el resultados de estas piezas que decidí llamar «Unikas Black»
Cada pieza u obra, es distinta. Procuro usar distintas cantidades de arcillas para un mismo diseño que decido en el momento. Busco que las formas se unan cuando parecieran que son incompatibles entre sí. Cada una es tratada individualmente pero pensada en el hecho de que serán parte de un grupo de otras obras. Y lo mas interesante de este juego de combinar las formas, es que las personas que compran mis piezas, les dan su propia mirada! Y las conjugan de una manera que nunca se me hubiera ocurrido,: logrando un resultado individual y particular.
Es muy agradable cuando me envian fotos mostrandome el lugar donde decidieron exponerlas y la ubicación de cada pieza.
La improvisación es mi tarea mas agradable. Quizas la arclla sea el material mas simple y excentrico que conozca. Y como suele sucederme, siempre tiene algo nuevo para sorprenderme y enseñarme.
De hecho, sigo investigando con otras arcillas y colores que espero pronto poder hacer.
Hasta aqui les conté parte de mi recorrido a traves de los años como ceramista y alfarero..
Me tomé un tiempo para escribir sobre mi trabajo que creo no habia hecho nunca.
Pronto les ire contando sobre los trabajos nuevos, mientras realizo la producción mensual.
Saludos!
